Berlín: pasado, presente y futuro
Las ciudades no avanzan en línea recta, y Berlín es el mejor ejemplo de ello. Aquí, el tiempo aún no se ha ordenado: el pasado permanece inscrito en el espacio público mientras la vida cotidiana continúa sin detenerse.
Este proyecto observa la convivencia entre historia y presente, en lugares marcados por acontecimientos que aún resuenan. Niños y turistas activan estos espacios cargados de memoria, no como homenaje, sino como simple vida.
Estas imágenes no miran atrás, sino que muestran cómo el tiempo convive, se estorba y se hereda, en silencio.
Trabajo en digital y analógico

Un niño corre por la calle, pasando frente a una pared que aún guarda los impactos de las balas durante la guerra.

Un niño sentado sobre uno de los bloques que componen el Monumento a los judios de Europa asesinados

Turistas polacos visitan el monumento en recuerdo de la quema de libros en la plaza Bebelplatz.

Turistas instantes después de posar para una foto junto al famoso mural del beso, en el Muro de Berlín.



















En memoria de Alfred Bribosia
Nacido en Bastogne el 18 de agosto de 1908
Resistente del Movimiento Nacional Belga
Redactor y distribuidor del periódico clandestino La Voz de los Belgas
Arrestado en Bruselas en junio de 1942
Deportado bajo el decreto Nacht und Nebel a los campos de
Bochum – Esterwegen – Gross-Strehlitz – Sonnenburg – Sachsenhausen
Asesinado en el campo de Sachsenhausen el 3 de febrero de 1945
Murió para que nosotros pudiéramos vivir libres
Nacht und Nebel (traducción; Noche y Niebla) fue un decreto nazi para los resistentes de los territorios ocupados.
Te detenían de noche, sin aviso, sin juicio, sin cartas. Como en una desaparición, tu familia no sabía si estabas vivo o muerto.
